Valores, políticas y decisiones en el gobierno de la Empresa Familiar

Carlos Arbesu_Empresa Familiar

En este post quiero compartir una percepción de mi experiencia trabajando con familias empresarias para someterla a debate. La percepción es la siguiente: en las Empresas Familiares coexisten tres niveles o planos que coadyuvan a la dirección y el gobierno. Estos tres niveles o planos de gobierno son: (1) los valores, (2) las políticas y (3) las decisiones.

En mi opinión este triple análisis de niveles de gobierno se da también en empresas no familiares, si bien en Empresa Familiar parecería que están adquiriendo una mayor consistencia. En una buena parte de los tratados de empresa se pone un especial énfasis en que la dirección es un tema de “toma de decisiones” y por tanto la educación directiva ha de fundarse u orientarse a las decisiones principalmente.

Básicamente, todos estamos de acuerdo, si bien surgen algunas preguntas como las siguientes. ¿Qué son las políticas de empresa? ¿En que se diferencian de las decisiones? ¿Cómo se abordan y que importancia tienen? ¿Qué son los valores? ¿Importan para adoptar mejores políticas y decisiones? ¿Son una mera cuestión ética o moral?

•    Decisiones: cuando hablamos de decisiones nos referimos a una resolución sobre una cuestión específica y concreta, y presenta una dimensión muy circunstancial o situacional. Hoy decido de un modo pero mañana puedo decidir de otro. Por ejemplo contratar a un gerente de entre una terna.

•    Políticas: las políticas se refieren a un marco o delimitación de toma de decisiones y por ello precisan de un análisis más profundo. Su finalidad es orientar o facilitar muchas decisiones y presupone que la empresa está creciendo y queremos delegar muchas de ellas. Por ejemplo políticas de dividendos, políticas de inventarios, políticas de crédito, de retribución a directivos etc.

•    Valores: los valores se refieren a posiciones éticas de comportamiento de las personas de la organización que influyen decisivamente en la adopción de políticas, y bien a través de estas o bien directamente, en la adopción de decisiones. Por ejemplo la transparencia, el compromiso con la promoción de los trabajadores, la atención a sus familias, el cuidado del medio ambiente en algunas industrias.

En la empresa las decisiones pueden ser más individuales, pero las políticas necesitan de acuerdo colegiado y  los valores por su parte han de ser compartidos. Cuanto más se profundiza en el nivel de gobierno más compartido ha de ser todo, en eso consiste la cultura de empresa. Asimismo, este triple nivel de acción directiva a través de decisiones, políticas y valores también se refiere a la visión de corto, medio o largo plazo de la compañía. Decisión es dirección a corto plazo, políticas son dirección a medio plazo, valores evidencian dirección a largo plazo.

En la Empresa Familiar coexiste esta jerarquía de gobierno tanto en el plano de la empresa como en el plano de la familia. En este plano propiamente familiar, los valores de la familia empresaria tienen una gran trascendencia e impregnan los propios de la empresa. Las políticas han de asentarse en esa jerarquía de valores y plasmarse tanto en la empresa como en la familia a través de normas en el protocolo familiar. El protocolo familiar no es otra cosa que la plasmación en un documento de las políticas que una familia establece para sus miembros en relación con la empresa y para la empresa en relación con la familia.

Cuando se definen bien los valores familiares y se promueven políticas acordes a ellos, las decisiones empresariales se tornan más fáciles y delegables. En consecuencia la organización se hace fluida permitiendo un mayor crecimiento empresarial en un marco de confianza.

¿Y por qué es importante esta triple distinción entre (1) valores (2) políticas y (3) decisiones para el gobierno corporativo de la empresa familiar? Pues porque reconocer su importancia y sus diferencias exige promover la formación de órganos de gobierno en los que esos niveles de dirección se articulan.

– Así una empresa familiar típica en 1º o 2ª generación que no tiene consejo/directorio y se gestiona muy personalmente puede tomar decisiones ágilmente pero no crece organizativamente. Para ello necesita crear órganos colegiados de gobierno y compartir en común los valores que guían a la empresa.

– Las empresas familiares que, por el contrario, tienen un consejo o directorio profesionalizado están familiarizadas con el establecimiento de políticas de empresa. A la vez, el consejo/directorio suele promover el establecimiento de políticas por y para la familia o protocolos familiares.

– Por último, las empresas familiares que cuidan las juntas de accionistas y las reuniones de familia (consejos de familia o asambleas familiares) tienden a plasmar mejor sus valores y así transmitirlos a los órganos de gobierno de la empresa así como a las siguientes generaciones de la familia.

Reconocer y evaluar la importancia de las políticas y valores además de las decisiones, conlleva valorar la funcionalidad de los órganos de gobierno en la empresa familiar: consejos/directorios, juntas de accionistas, consejos de familia, asambleas de familia, políticas de empresa, protocolos familiares etc.

Si las empresas familiares se distinguen cada vez más por su eficiencia, rentabilidad y capacidad competitiva, algo tendrá que ver con el cuidado que las familias –frente a las empresas propiedad de inversores- prestan a los valores, a las políticas y en tercer lugar, muy en tercer lugar, a las decisiones.

Como siempre os agradezco mucho que me hagáis saber vuestras opiniones, críticas y/o comentarios al contenido publicado. ¡Las ideas están para ser expuestas, debatidas y enriquecidas!

¡Muchas gracias y feliz semana!

Deja un comentario: