¿Votación, acuerdo o consenso?

Carlos Arbesu_Empresa Familiar

Uno de los hechos que con más claridad se distinguen en las Empresas Familiares es su peculiar modo de enfocar la toma de decisiones colegiadas, es decir, las propias del gobierno de la empresa.

Así, pese a que a nivel de gerencia o dirección las decisiones suele tomarlas quien más sabe sobre la cuestión a decidir, en los Consejos de Administración (Directorios en Latam) y Juntas de Accionistas Familiares, así como en los Consejos o Asambleas de Familia se busca además de ese saber, la unidad de los miembros del órgano de gobierno. No son pocas las ocasiones en que el saber adecuado para la correcta toma de decisiones no es técnico y presenta además múltiples alternativas.

La cuestión es que en la sociedad actual se halla muy extendido el pensamiento, más o menos políticamente correcto, de que “la votación” habría de ser el modo adecuado de tomar decisiones en los órganos de gobierno colegiados de una empresa. Y sin embargo, la realidad nos muestra como la gran mayoría de las Empresas Familiares gobiernan por métodos más basados en el “acuerdo” o el “consenso”. ¿Hacen bien las Empresas Familiares decidiendo así o es uno más de sus defectos? ¿Es la toma de decisiones por “acuerdo” o por “consenso” una falta de profesionalidad o es sabiduría de gobierno?

•    Decidir  por votación es un procedimiento adecuado en asuntos de urgencia o bien cuando los intereses son contrapuestos y hay que dirimir posturas. Es inherente a la decisión por votación la toma de postura inequívoca y por tanto, en cierto modo, la división entre quienes deciden en un sentido u otro.
Como decía Polo “votar es primar a la voluntad sobre la inteligencia en algo que debe ser esclarecido intelectualmente”.

•    Decidir por consenso es llegar a una posición soportable aunque no necesariamente aceptada. La división es aquí menor, aunque sigue implícita en los miembros del órgano de gobierno.

•    Decidir por acuerdo es lo propio de instituciones sanas en las que todos persiguen el mismo fin. En ellas lo propio es la aceptación –inteligente y comprometida- de la voluntad mayoritaria. El acuerdo es superior al consenso.

La votación puede ser de ayuda en muchas ocasiones para mejorar el conocimiento de las ideas y posturas de los miembros del órgano de gobierno de modo que faciliten avanzar en mejores definiciones de alternativas y por tanto mejores acuerdos. Cuando falta claridad en un asunto y no se puede alcanzar el acuerdo, lo aconsejable es seguir estudiando esa decisión (y no votar una u otra medida a implementar antes de hallar la solución).

Pues bien, explicado lo que significa el gobierno por “votación”, “por consenso” y por “acuerdo” podemos concluir que en las Empresas Familiares:

•    Es frecuente el error por el que las familias dan una importancia excesiva a la votación como fórmula para tomar decisiones o formular políticas, por una mal entendida profesionalización.

•    También incurren en un error grave aquéllas familias que pretenden gobernar –tomar decisiones, formular políticas- basados exclusivamente en el consenso. En este tipo de familias es muy común escuchar que se sufre “la tiranía de la minoría”, pues los consensos suelen estar dirigidos a imponer criterios minoritarios buscando que nadie quede insatisfecho aunque sepamos que la decisión es “mala” o simplemente que no es una solución.

Las familias sanas asumen con inteligencia y responsabilidad la toma de decisiones colegiadas, y ello significa:

•    Votar únicamente en temas de urgencia o como modo previo de conocer posiciones para formular mejor las alternativas más inteligentes (es decir las que acogen lo complementario de los diferentes puntos de vista)

•    Acompañarse de profesionales externos e independientes en los órganos de gobierno para facilitar la comprensión de las soluciones más inteligentes y acertadas para la empresa y la familia.

•    Trabajar la comunicación y la información de los miembros de familia, junto con una elevada educación en gobierno, para facilitar siempre la unidad y el compromiso con las decisiones adoptadas.

Como siempre os agradezco mucho que me hagáis saber vuestras opiniones, críticas y/o comentarios al contenido publicado. ¡Las ideas están para ser expuestas, debatidas y enriquecidas!

¡Muchas gracias y feliz semana!

3 pensamientos en “¿Votación, acuerdo o consenso?

  1. Muy interesante. Tener la postura de decidir por acuerdo implica también tener la vocacion de ser proactivo y creativo en la creacion de una via o solucion para generar valor al conjunto o un beneficio tipo: “enriquecer la torta o hacer mas y mejores tortas”;
    en lugar de esperar resignados a que se derive en una votación cuando finalmente arriben al callejón sin salida.

  2. Muy valioso artículo Carlos, gracias! Estamos inmersos en una cultura que prima la votación (la encuesta) sobre todas las cosas, sin embargo la votación está muy lejos de descubrir si algo es verdadero o de descubrir qué es lo bueno, simplemente nos dice lo que quiere la mayoría (su voluntad). En esa línea me parece genial la cita que has incluido de Polo. De otro lado, qué mejor para la unidad y continuidad familiar que las decisiones sean verdaderos acuerdos, en los que todos van a una comprometidos con la decisión. Un abrazo.

Deja un comentario: