Familias que saben divertirse juntas, ¡familias sabias!

Carlos Arbesu_Empresa Familiar

Mirando las cosas más allá de la superficie, hay algo profundamente inteligente y sabio en la diversión humana, y especialmente por lo que respecta a las familias. En el campo de la empresa familiar, si la finalidad del gobierno de la familia es promover la unidad y el compromiso entre sus miembros, nada une más a las familias que divertirse juntas.

La diversión en las reuniones familiares o, como decía Gallo, pasar buenos ratos juntos, no es solo una cuestión de emociones o sentimental. La antropología nos enseña que las personas nos mostramos más abiertas en nuestra intimidad cuando jugamos, cuando nos divertimos, pues así se manifiesta nuestro carácter aportante, no necesitante. Las personas somos un dar, no un necesitar, y eso se muestra con claridad cuando jugamos, pues jugar es no necesitar. Incluso, cuando trabajamos, nos manifestamos mejor como personas o personalizamos más nuestro trabajo si encontramos en ello satisfacción, diversión personal. Al ser más personal el trabajo, es también más creativo, pues manifiesta algo de nuestra intimidad que es siempre original (copy-right). Quizá por ello, aprendemos a ser personas jugando en familia, habitualmente con nuestros hermanos, y esto conviene no olvidarlo aún en la mayor edad.

El punto de vista antropológico nos da pues una explicación profunda, que es además consistente con la experiencia de las familias empresarias y con la literatura sobre empresa familiar. Si este acercamiento es correcto, la diversión en las reuniones familiares no habría de ser una mera técnica o táctica para no aburrir a los miembros de la familia con temas de empresa complejos. Tampoco había de ser la diversión, un mero recurso o break entre las actividades realmente importantes de la reunión.

Hay algo profundamente inteligente en la diversión común entre miembros de una familia, algo realmente sabio que conviene advertir, pues constituye uno de los tesoros o riquezas de las empresas familiares. Saber divertirse juntas esas familias, facilita que las personas aumenten su unidad y su compromiso desde su intimidad. Y por tanto, dicha unidad es más libre y personal, más verdadera y fuerte.

No obstante lo dicho, muchas empresas familiares no alcanzan a advertir esa realidad y menos aún se demuestran capaces de ponerla en práctica. Las reuniones de la familia –en las empresas familiares- tienden a focalizarse en información sobre la empresa o el patrimonio, así como en temas o políticas que la familia quiere debatir y decidir. En algunas ocasiones, también se asignan puntos de la agenda a la formación en temas de importancia para la empresa familiar, pero la diversión –en su forma más pura- es relegada para los tiempos libres y los breaks entre los puntos de la agenda.

¿Porqué resulta tan difícil promover la diversión en las reuniones familiares? Hay varios factores u obstáculos que inciden en ello, a saber:

•    Pensar que la diversión no es planificable o algo en lo que debamos trabajar con antelación. Debería ser espontánea, algo que ocurre durante la reunión. Esto no es cierto, especialmente cuando se trata de reuniones de grandes familias.

•    Tendencia a no tener un presupuesto económico para actividades de diversión. Invertir en diversión es visto a veces como contrario a la austeridad.

•    No destinar tiempo en la agenda para la diversión de los miembros de la familia en actividades conjuntas.

•    Las agendas de las reuniones familiares, si están no tienen una duración de un día o más, se llenan con tópicos relativos al negocio, patrimonio, políticas y decisiones, de modo que las actividades de diversión colectivas no encuentran hueco.

Los lideres de la familia –especialmente el consejo de familia o el comité de reuniones familiares-, han de sobreponerse a estas dificultades y encontrar tiempo, presupuesto e ideas para promover actividades de diversión conjunta. Hay muy diferentes modos de promover este tipo de actividades a través de:

•    Viajes familiares que ayudan a que los miembros de la familia tengan distintas experiencias culturales.
•    Actividades familiares outdoor o indoor deportivas o de equipo.
•    Creación de relatos o memorias familiares
•    Juegos de equipo y colectivos
•    Dar información acerca de los miembros de la familia, o que los mismos miembros de la familia informen sobre sus actividades
•    Compartir, cantar, jugar, hacer algo en común.

No todas las actividades de diversión tienen el mismo valor, pero muchas de ellas sí pueden servir para aportar sentido personal y humano a los miembros de la familia. Cuando las familias comprenden el valor, propósito y verdadero significado de la diversión en común, muestran una sabiduría y humanidad que difícilmente encontramos entre las estructuras accionariales de las empresas del mundo corporativo. A través de la diversión familiar, bien entendida, las empresas familiares educan personalmente a sus miembros a participar en actividades comunes, conocerse y aceptarse unos a otros, con miras a un bien que trasciende el interés individual. Así es como la unidad puede promoverse fácilmente, y como las familias aportan fortaleza y cohesión a las empresas en el largo plazo.

Como siempre os agradezco mucho que me hagáis saber vuestras opiniones, críticas y/o comentarios al contenido publicado. ¡Las ideas están para ser expuestas, debatidas y enriquecidas!

¡Muchas gracias y buen día a todos!